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jueves, 25 de noviembre de 2010

JORGE O LA VETERANÍA SENSATA

   A Jorge se le podrá discutir cualquier cosa: su falta de constancia en el juego, la ausencia de la chispa que le caracterizó en la primera etapa hasta su traspaso en 2002, el pase, la velocidad, la contundencia, el acierto en los metros de la verdad, ...  Ese es un debate muy abierto que admite todo tipo de versiones. Sin embargo no se le podrá cuestionar su alto grado de compromiso con un proyecto donde tiene ahora un papel de reparto para el técnico Paco Jémez. La actitud del vigente ‘diez’ amarillo es de diez (que diría Castellano). Fue una delicia escucharle ayer en Canarias Radio sorteando una vez más las preguntas incómodas para un suplente que ha vivido acostumbrado al mimo de un habitual titular. Ni una queja, ni tan siquiera una palabra que insinuara que pueda sentirse desligado del escudo que le vio nacer en los campos de juego. Nada de ello hay en el Jorge de siempre.
A DOS PARTIDOS DEL NÚMERO 300.
   El centrocampista grancanario tiene raíces futbolísticas sanas. Su nobleza le sirve como ejemplo que debe exponerse en un vestuario profesional donde se mezclan recelos e intereses individuales con las propias ambiciones del colectivo. Los equipos no viven sólo de los flashes de sus estrellas, sino de los que en silencio reman en galeras. La actitud de Jorge es el cimiento de los nuevos valores, porque cuando un veterano dice que “no tengo motivos para quejarme” genera el ambiente correcto para que sus compañeros puedan desarrollarse sin que nadie les perturbe, sin que se abone la duda. Él también fue aprendiz y tuvo buena escuela que ahora aplica con responsabilidad cuando no le toca estar bajo los focos. El Jorge de 2010 está lejos futbolísticamente del que brotó bajo la batuta de Kresic hace diez años, pero estamos convencidos de que no puede haber olvidado su fútbol en plena madurez. Le faltan dos encuentros para alcanzar las tres centenas en la Liga Profesional, tanto en Primera (con Las Palmas, Atlético de Madrid y Celta) como en Segunda (con amarillos y celestes), mientras su presencia en el actual campeonato se reduce a siete minutos en Villarreal y a otras cinco convocatorias de banquillo.
EL TIEMPO DE UNA REVANCHA.
   Tal y como está confeccionada la vigente plantilla, da la impresión de que Jorge tendría escasas posibilidades de una alternativa. Pero, claro, llega el anuncio del entrenador de valorar la posibilidad de hacer cambios, está Vicente Gómez pisando fuerte y hay una brecha abierta en el once titular por la multitud de obstáculos que la competición va ofreciendo. A Jorge le valen poco sus palabras descargadas de ansiedad; necesita conquistar terreno. Ha de demostrar en poco tiempo lo mucho que aún atesoran sus botas y quitar incógnitas desplegadas más allá del 30 de junio. Es loable que transmita un mensaje sereno, pero debe asumir que las oportunidades que vengan a partir de ahora han de ser como la de aquel primer día que salió a escena. Puede aferrarse a frases de otros ilustres, como Miguel Brindisi: "Por mal que puedan parecer las cosas, el fútbol siempre te dará una revancha".

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